Sobre Walter Reuter, obsequioso de los dones de la vida


Fotógrafo, un poco actor…y músico; Incansable, aventurero de corazón;
Humanista y luchador por la justicia y la equidad; Agudo sentido del humor;
Conversador sensible y narrador de historias… De pies ligeros; Amoroso, encantador…
Fumador: fumaba para meditar, el humo lo vinculaba al Ser Superior… a sus propios
recuerdos y vivencias… Fumó hasta el día en que se le olvidó pedir un cigarro.
Rebelde por naturaleza…vivió la vida y fue libre; Perseguido y encarcelado por sus
ideas, cruzó continentes y épocas, fue testigo y protagonista de la historia del siglo XX.
Walter Reuter, sinónimo de dignidad y respeto por los seres humanos.
Ana, su gran amor y compañera, caminó a su lado por más de cinco décadas, cómplice incansable de viajes y aventuras.
México, su gente y su cultura, fueron su pasión. A ellos se entregó. México le dio asilo
y hogar; Walter se lo retribuyó y agradeció por siempre.